Una operación puede generar grandes volúmenes de información y seguir teniendo poca visibilidad. Esto ocurre cuando los datos llegan tarde, están fragmentados o no tienen un responsable claro.
El primer paso es identificar qué decisiones necesitan información y con qué frecuencia deben tomarse.
Indicadores conectados con el proceso
Un indicador útil debe señalar una condición sobre la que el equipo pueda actuar. Tiempo de ciclo, cumplimiento, desvíos y utilización de recursos son ejemplos que cobran valor cuando tienen una definición compartida.
La trazabilidad mejora cuando cada dato tiene un origen confiable y una acción asociada.