Antes de mirar funcionalidades conviene describir con claridad qué parte de la operación necesita mejorar. El punto de partida puede ser una demora, una pérdida de trazabilidad o una tarea manual que concentra demasiado esfuerzo.
Una definición concreta permite separar las funciones imprescindibles de aquellas que pueden resultar atractivas, pero no cambian el resultado operativo.
Compará el costo completo
La licencia es solo una parte de la decisión. También hay que considerar integración, infraestructura, capacitación, soporte y el tiempo que necesitará el equipo para adoptar la solución.
La mejor alternativa es la que equilibra alcance, costo y capacidad real de implementación.